Twitter: @frank_fuentes
Según el informe preliminar de la economía dominicana publicado por el Banco Central, el PIB real registró un crecimiento positivo de 4.3% en el primer trimestre de 2011. Esta moderación del ritmo de expansión de la actividad económica nacional no indica que estemos experimentando una contraído con respecto al año pasado, como informaron algunos medios de comunicación. Para que en cualquier economía se verifique una contracción, es necesario que la tasa de crecimiento del PIB real sea negativa en el periodo analizado.
Esto implicaría que la producción nacional se habría reducido con respecto al periodo de referencia que, de ser así, estaría indicando que el país en cuestión se encuentra al borde de una recesión económica, con unas sombrías perspectivas de corto plazo, que no es el caso dominicano.
La realidad es que la economía dominicana en 2011 mantiene un crecimiento positivo, aunque más moderado que el año pasado y más alineado con su PIB potencial. La tasa de 7.5% alcanzada en enero-marzo de 2010, fue el resultado de las medidas de flexibilización monetaria del Banco Central y el incremento de la inversión pública desde finales del año anterior, en el marco del acuerdo con el FMI. Este ritmo de expansión reflejó además, el efecto estadístico de un crecimiento de apenas 1% en el primer trimestre de 2009.
De la misma manera, una expansión de 4.3% en los primeros tres meses de 2011, parte de un crecimiento de 7.5% en el primer trimestre de 2010, y es el reflejo de ajustes de orden fiscal y monetario, que procuran evitar un sobrecalentamiento de la economía, enfrentar las presiones inflacionarias y mantener la estabilidad macroeconómica.
Por un lado, el gasto público ha experimentado una desaceleración importante desde mediados de 2010 para alcanzar las metas fiscales establecidas en el acuerdo Stand-by, que apuntan a un menor déficit en el presente año, equivalente a 1.6% del PIB. Esto implica un importante ajuste cercano al 1% del PIB, unos RD$10 mil millones, en un contexto de recaudaciones inferiores a las estimadas y mayores precios del petróleo.
Por otro lado, el cambio de postura de la política monetaria del Banco Central, que desde septiembre del año pasado comenzó a elevar su tasa de política monetaria, también ha incidido en la moderación de la demanda interna. Estas medidas han tomado en consideración que el crecimiento en 2010 se mantuvo por encima de su potencial, el alto déficit de cuenta corriente producto del choque petrolero, el incremento interanual en torno a 20% del crédito al sector privado (por encima del PIB nominal) y el hecho de que las tasas pasivas reales de la economía permanecían negativas.
Las medidas de ajuste macroeconómico no son populares ni simpáticas, pero son siempre necesarias para mantener la estabilidad, que es un bien público que nos beneficia a todos y que, aparentemente, solo valoramos cuando la perdemos. Una política económica prudente y previsora es la mejor forma de contribuir a evitar generar expectativas negativas en los agentes económicos en un momento en que la economía nacional requiere que los sectores público y privado trabajen mancomunadamente para sortear con éxito los retos que presentan el choque petrolero, el aumento internacional del precio de los commodities y el acuerdo vigente con el FMI.
No hay comentarios:
Publicar un comentario